domingo, 29 de enero de 2012
sábado, 21 de enero de 2012
Siempre he creído que los buenos no son tan buenos, ni los malos son tan malos. Que a veces un asesino puede apiadarse antes de una persona que un santo. Y que las balas traspasan algo más que carne y huesos. Que entre tantas caladas no queda tiempo para echar de menos y que las vidas de los gatos están sobre valoradas. Todas las madres dicen que de lo guapo no se puede vivir pero ninguna mujer dice que no a una gran espalda y unas bonitas manos. Y que me venga a buscar a la salida. Siempre he creído que eso es lo más importante, las promesas de amor eterno ya no valen nada, a mi eso me importa una mierda, pero que me venga a buscar a la salida, con una bonita sonrisa y que cuando me vea venir se le pongan los pelos de punta. Que todo aquello que no eliges es lo que te define, o eso leí en algún lado. Que si eliges demasiado acabas siendo una egoísta, y eso es lo que "pretendes" no ser. Pero yo te quiero para mí. Además, ¿y qué si soy egoísta? Las demás "tías" por llamarlas de alguna manera, no tienen nada que ver con nuestra química, física, magia, o lo que sea. Siempre he creído que algún día sería una persona retorcida, oscura, de las que asustan tan sólo llegar con ese pelo negro cortísimo y esas botas y el cuerpo lleno de cuero negro por todos lados. Nunca he llegado a serlo ni creo que lo sea y menos contigo. No creo en arcoiris ni en la vida de color de rosa, pero creo en tu sonrisa. Siempre en tu sonrisa. Sino, ¿para qué coño seguiría sonriendo? Creo que nuestro apetito sexual mutuo nos llevará más lejos que cualquier cohete a pesar de lo que puedan llegar a decir sobre ello. Que extasiarse de nuestro olor solo es el principio. Ah, se me olvidaba decir que no creo en los finales felices, ni en los tristes, nada tiene un final definitivo. Nada.
domingo, 15 de enero de 2012
Yo voy a ser contigo y voy a ser sin ti. Solo que contigo es más fácil. Te necesito, pero no quiero que sean esas dos palabras las que te hagan quedarte. Quiero que te quedes por que lo sientes, por que mueres, por que te desvives cada vez que me ves marcharme. Por que sí. Quiero sonreírte y que tu sonrías por que estás enamorado de mis ojos, de mis labios, de mis manos. Aunque si no es así, mejor que me lo digas y acabamos con esto aún ahora que hay tiempo para fumarnos las carreteras por separado y sin vuelta atrás. Si no sientes que haciéndome el amor a mí, todo lo demás está de más, -como decía aquella estúpida canción-, lo justo es que te marches y yo quizá ya te llame cuando esté preparada para afrontarlo, para afrontar mi cuerpo vacío sin tu sudor. No quiero que te quedes solo por hacerme compañía, quiero unir universos a tu lado y crear sentimientos nunca experimentados. Quiero llenarme las uñas con trocitos de tu piel, y que tú te despiertes cada mañana deseando saber qué coño te voy a decir. Que me ames aún estando con los ojos medio cerrados, sin peinar y sin maquillar. Quiero que estés a mi lado por el simple echo de que necesites cuidarme cada día durante el resto de tu vida y si no es así como lo sientes, si vas a quedarte sin amarme, vas a matarme el alma. Y ahí, justo ahí, ya no podremos echar marcha atrás. Nos habrás matado sin querer. Y yo... yo no volveré.
domingo, 8 de enero de 2012
sábado, 7 de enero de 2012
El pensamiento negativo.
"Ahí andamos todos, entre miles de expectativas y cientos de no pudo ser"
¡GRANDE RISTO MEJIDE!
¡GRANDE RISTO MEJIDE!
viernes, 6 de enero de 2012
Os presento a Aida. Es una personita muy muy especial, por el simple echo de que siempre la vas a pillar sonriendo. Siempre. Y tiene esos ojos azul mar, y esos rizos que te hacen pensar que la vida es una maravilla. Y lo es, por que ella lo cree y cuando ella cree algo hace que todos los de su alrededor (no sé como) lo crean también. Ella... está loca y eso hace que se me contagie a mi también. Llena de luz el día más gris. Y tiene esas maneras, y esa forma de hablar que te hacen quererla. Quien la conoce tanto como yo, lo sabe. Es inevitable. Es una cajita llena de sorpresas. Como cuando estoy hablando y se te queda mirando y suelta un -que mona eres joder!- y pone esa carita que solo ella tiene. O como cuando estamos en medio de clase, se gira, y con solo una mirada ya nos sonreímos. Estar con ella es fantástico, siempre tienes ganas de abrazarla. Siempre. Ella es un -mas que palabras- es un -rayo de luz- es como un amanecer en medio de la playa. Nunca sabes con qué te va a salir. Y cuando llora, oh... cuando llora y se le ponen los ojos rojos y la nariz igual y yo la llamo payaso y ella se enfada y acabamos abrazadas en algún lugar de la habitación... Ella es parte de mi, es como mi hermana. Es de esas personas que se pueden contar con los dedos de una mano y que aún te sobran dedos, pues ella estaría la primera.
miércoles, 4 de enero de 2012
He estado intentando convencerme de que abandonar a alguien no es lo peor que se le puede hacer. No tiene por qué ser un drama, ni una tragedia. Hay que ser infieles alguna vez ¿no? Este tema siempre me recuerda a ti. Y a ella. Y a todas las demás. O a la frase de el trailer de aquella película que siempre que sale por la tarde sueltas lo de -esta quiero verla en el cine- y nunca vas. Bueno a lo que iba, aquella frase de "A veces hay que hacer algo imperdonable para seguir viviendo" y creo firmemente en ella. Como lo de que evolucionar constituye una infidelidad a los demás, al pasado, a las antiguas opiniones de uno mismo, que leí en alguna parte. Yo cada día soy infiel a alguno de mis pensamientos, ya que una palabra, un gesto, incluso una mirada puede hacerte cambiar de opinión completamente, como cuando empiezas fuerte y al arrancarme las bragas yo pierda mis ideas locas y no me haya quitado ni los tacones para salir corriendo en cuanto te asustaras o me asustara o... que mas da. Y abandonar a una persona entre calada y calada pues no estaba tan mal en esa época. Vivía de eso, del dolor ajeno, me crecía, me hacía más fuerte. Hasta que lo experimenté. He estado intentando convencerme de que abandonar algo o a alguien no es lo peor, pero... depende de en qué posición te sitúes. Que alguien te abandone, que te deje sola, que te sientas completamente vacía, es... terrible. Pero bueno, como bien he dicho tampoco es una tragedia. Hay que joder a las personas a veces para que se den cuenta de lo que hay, no puedes ser siempre tú la que esté jodida por los rincones de algún corazón. Jode a los que te jodan, todos hacen lo mismo y sino... tiempo al tiempo.
Te quiero, por que cada día cuando me levanto sé que puedo contar contigo para lo que sea. Porque estemos donde estemos, siempre acabamos riéndonos a carcajadas. Porque cada vez que te miro sé sin ninguna razón aparente que mi vida sin ti no seria lo mismo. Te quiero, por que me has aceptado tal y como soy, con todas mis metidas de pata, mis miedos, manías, mis ideas locas e incluso mis complejos más estúpidos. Cada día te voy queriendo más, por que no tengo vergüenza de hacer nada contigo, no me da miedo, no me echo atrás si estoy a tu lado. Porque cada vez que nos vemos, me das los mejores abrazos del mundo y me acaricias y me observas... Da igual lo que haya allí fuera, da igual lo que pase, a mi me pillarás aquí, contigo.
¿COMO SE PUEDE LLEGAR A QUERER TANTO A UNA PERSONA?
Aún sigo pensando que estoy durmiendo en lo alto de mi cama sin saber si esto es real. Todavía tengo miedo de que un día llegue a despertar y tú te hayas marchado -de nuevo- Quédate. Me oíste gritar desde lo más profundo, y quizá al principio hicimos oídos sordos los dos, una parte de mi no quería que volvieras. Miedo, supongo. Nuestra conexión es algo tan extraño, y tan verdadero a la vez. Que por muchas piernas que pasen por tu cama seguirás deseando las mías como el primer día. Que por muchos corazones que violes en salas de estar, estés completamente loco por cuidar el mío. Que yo confunda su boca con tu boca, que te vea en otros ojos, que te busque entre la gente. Que lo nuestro escapa a las leyes de la química la física y todo lo que sea que se meta por el medio. Sobra ropa, faltan días en los que poder comerte. Sobra hasta la piel. -¡Que alguien me pellizque, esto tiene que ser el sueño más bonito que he llegado a tener!- grité. Y tú te giraste, sonreíste... y que sonrisa por dios. Estaba fundida por tu voz. Tú me tocaste y notaste como mi sangre subía hasta mis mejillas, me besaste y bueno... dicen que las mejores noticias son las que se dan en voz baja. Así que ese día comprendí que no era un sueño. Esa vez no.
Creo que a veces te asfixiaba de tanto quererte. Me consumía, me quemaba hacerlo. Adoraba la forma en la que me tocabas el pelo, y suspirabas, y me decías que me querías. La forma en la que me arrancabas hasta las bragas, como revoloteabas por debajo de mi ombligo hasta hacer que me retuerza. Odio las despedidas por eso pasara lo que pasara siempre había un -hasta luego- entre los dos. Y te comía a besos -por si acaso- pero cada vez te veía más lejos, y me fui. Me fui por que me perdí y tu no tenias los cojones para encontrarme, por miedo, por falta de amor, por lo que fuera. Dicen que el amor no es egoísta, que se piensa en la felicidad de la otra persona. Pero descubriste que la parte en la que asfixiaba también podía llegar a ser de rabia, de dolor. Ya no había nada, no quedaba nada. Te fuiste. Creí que tu piel no estaba echa para la mía, que era como esos puzzles de mil piezas en los que en teoría todo tiene que encajar, pero no era así. Creaste en mi una nueva persona, ya no era la chica de la que te enamoraste. Era diferente, era fría, calculadora, oscura. Y me querías, claro, pero a ella... también. En ese instante caí y tu volviste, y me susurraste un -nos volveremos a ver- y mi alma quedó encendida por mucho tiempo retumbando en los ecos de lo que fuimos. Pero estás aquí... y tu forma de quererme después de tener un océano de distancia entre los dos es... inmensa como ese mismo océano.
martes, 3 de enero de 2012
- No entiendo esa obsesión que tienes por él...
- Tápate la boca y la nariz ¿puedes vivir sin aire?
- No.
- Yo sin él tampoco.
Estrellando-me. Creo que nunca lo había llegado a sufrir desde tan alto. Y como duele, el asfalto digo, y bueno, lo otro también. Quien sabe cuanto tiempo más habrá caminos equivocados y personas que se marcharan sin dejar nada, ni una misera calada. Cuanto tiempo más volveremos a decir eso de -no volverá a pasar- y pasa, claro que pasa. Pero somos humanos, somos defectuosos, sobretodo cuando estamos tan bloqueados que no podemos articular palabra alguna, en esos momentos necesitaríamos apagar y hacer un "reset" y volver como nuevos. Necesito una ausencia, escapar, observar quien llora, quien me echa de menos. Eso sí, con la cabeza bien alta. Y si me canso te sonrío, te intento besar y haber que pasa después. Siempre con la duda de a cuantas más mirarás de esa manera. Me concentro en sentir-te. Y me bloqueo y vuelvo a pensar y caigo, vuelve el miedo, la nostalgia incluso la rabia. Vuelvo a estrellarme contra el asfalto. Pero si yo abandono, ellos ganan y no pienso dejar que se lo lleven todo, que se lleven su magia, su sonrisa. Aunque a veces pienso que la guerra ya la perdí hace tiempo en algún lugar de mi condenada cabeza, entre tu piel y mis llantos. Aunque tal vez la guerra siga en marcha y a mi me falten soldados. No tengo armas para enfrentar-te. Tanto pensar y acostumbrarme a ti y ahora te como a besos por si acaso, y ahora cuando te pierdes, no me encuentro. Tu alma inundó la mía y la dejó vacía.
SENTIR DOLOR ES INEVITABLE PERO SUFRIR... SUFRIR ES OPCIONAL
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)





