Hoy prefiero no escribirte. Prefiero llorar, prefiero callar y sentarme en aquella acera desgastada de besos amargos. Prefiero no desangrarme sin motivo, no verter vidas sin sentido en lo más profundo de tus ojos si sé con claridad que no llegarán a ser míos del todo nunca. Hoy prefiero callar, vivir en esta soledad. Prefiero volar en silencio en cuentos más allá de la realidad, más allá de los sueños que tú rompiste un buen día. Hoy prefiero inventarme alguna escusa sin sentido, gritarle al mundo que tan solo maduramos por separado, llorar en la ducha hasta quedarme sin aire, sin aliento, sin vida en mis ojos. Hoy prefiero no recordar(te). Prefiero violar corazones en salas de estar antes que tragarme tu falso calor. -Inventemos alguna fecha para recordarnos- Y te quedaste tan ancho. Quizá alguna vez mi corazón entienda que no aguanta más sacudidas, que la función se acabó que tú... Vale. Todavía no puedo ni escribir que ya no... Hoy prefiero no quererte. Prefiero quererme más, sentir qué coño es eso de dormir durante toda la noche, sin ser adicta a pastillas que calman el alma. Prefiero respirar sin oler vuestros perfumes entrelazando-se, fingiendo que vuestro amor es eterno, fingiendo que lo vuestro es amor. Lo vuestro es reciclaje. Tú me utilizaste para reciclar con ella. Aún vomito vuestros besos. Pero no. Hoy prefiero no temblar, no invadir terreno que no me pertoca ahora ya. Prefiero mirarme en el espejo y darme cuenta de ya no estás. Que te fuiste. Hoy prefiero olvidar que mi corazón te eligió. Pero... Amé, luché, como nunca antes por tu aliento, y perdí, así que la cabeza bien alta.
Hoy prefiero no escribirte. Quizás mañana duela menos... Quizás mañana despierte y tus ojos me griten te quiero. Hoy prefiero no escribirte, no nombrarte, no mirarte, prefiero ser libre y volar...volar lejos.