domingo, 19 de febrero de 2012

Contigo es más fácil "ser" a pesar de que sin ti también "fui" pero contigo... contigo es más relajante "ser". Vivir en cambio es una putada, ya que cualquiera te la puede meter por detrás. Y duele, claro que duele, es como todo ¿verdad? Que me vengas pidiendo perdón por algo que no sabes ni qué coño es, que yo me haga la fuerte mientras me tiemblan las piernas. Hay personas que entran en nuestra vida para marcharse te dije, y tú... "pero yo tengo la intención de quedarme para siempre" y me volviste a dejar con esa cara de idiota. Perdí demasiado intentando escapar, corrí lejos y no supe que hacer cuando paré. Me desangré entre quince vidas que no me sirvieron de nada sin tu aliento. Y ahora que estás aquí, me falta el aire, me faltan vidas, por que para siempre es poco tiempo, por que cada vez que me despido me faltan besos. Siempre quise tener amor hasta reventar, siempre te busqué y ahora... ahora te tengo, cada día.


miércoles, 15 de febrero de 2012

Dicen que en nuestro cerebro tenemos una especie de "caja negra" en la que guardamos todos los recuerdos por los cuales hemos sufrido más. Los más tristes, nuestros traumas más profundos. También dicen que si por alguna razón intentas recordar alguno de esos recuerdos, puedes tener una especie de "corto-circuito" en el cerebro, puedes llegar a hacer(te) mucho daño. Nunca había creído que el cerebro pudiera llegar hasta tal punto límite, pero ayer... Ayer se podría decir que lo "comprobé" pensé en ti, en ella, en mi temor más hondo. Pensé en cómo sería perderte, en volver a oír aquellas palabras que me rompieron en pedazos demasiado pequeños como para volver a unirse uno a uno. Y de repente lo sentí, una suave brisa fría, aunque a pesar de ello me faltaba el aire, tenía ganas de gritar, de llorar, de correr tan lejos que ni el sol se pusiera allí a donde llegara. Empecé a sentirme incómoda, quería dejar de pensar en ello, en sus palabras, en tus besos. En mil promesas incineradas por tu calle. Dejé de sentir tu felicidad por un instante, dejé de sentir... A pesar de que pensara en tu aliento perforando el mío, el aire seguía llegando escaso a mis pulmones. Y hoy... Al ver sus palabras rasgan-dome la espalda, me perforé yo misma mis recuerdos, intenté quedarme en blanco, intenté pensar que todo aquello no ocurrió. Pero cada día viene conmigo como si de mi sombra se tratase, como si todos aquellos pedacitos de mi no se hubieran reconstruido del todo. A pesar de que cada día sea más feliz, duele, sigue doliendo.


sábado, 11 de febrero de 2012

"No importa lo que pase allí fuera, por que juntos somos casa"